miércoles, 28 de junio de 2017

Taller de escritura: Un can na clase de alemán



¡Hola lectores! Llevo demasiado tiempo ausente, lo sé, pero ahora que por fin he acabado el curso... ¡ya estoy de vuelta! Para empezar el verano os traigo otro pequeño relato que escribí últimamente. El texto es originalmente en gallego, así que os dejo también una traducción para que no tengáis problemas para entenderlo (la traducción es aproximada, muchas frases tienen algunos cambios que hacen que el significado sea mucho más preciso).

Un can na clase de alemán


Era aínda cedo cando comezaron a chegar una chea de nenos á primeira clase do ano. O colexio propuxera una actividade en alemán para os nenos de sete anos e, aínda que só levaba un ano vixente, estaba a resultar todo un éxito. Pouco a pouco chegaban todos dos brazos dos seus pais e despedíanse ansiosos ante a porta. Despois dunha pequena aperta, non faltando un "Pórtate ben..." ou un "Paso logo a buscarte", ían entrando un a un con cadanseu sorriso indeleble na boca. Cal foi a súa sorpresa ao chegar? Un Golden Retriever de mirada astuta os agardaba nun recuncho ao final da clase. Á súa chegada este nin se inmutou. Os nenos non daban crédito, que facía un can coma aquel na súa clase de alemán? Ningún se atreveu a dicir nada e agardaron en cadanseu sitio á profesora. Cando esta entrou na clase, camiñou en dirección ao can. Só entón todos os alumnos repararon nun neno ao carón del. Era da súa idade e levaba uns lentes oscuros, o que os extrañou. O descoñecido sostiña nas súas mans un libro e só a súa man dereita, que percorría as súas páxinas, daba conta da súa existencia. Logo duns minutos, a profesora volveu ao seu lugar e o neno foi guiado polo can ao seu asento.

- Hallo an alle! - comezou a profesora - hoxe temos un alumno novo. Chámase Simón, e é un neno cego. Agora, se non vos importa, comezaremos a clase.
   
E todos ficaron expectantes ante Simón e o seu compañeiro, que  agardaba sereno ao seu carón. 

Un perro en la clase de alemán 


Era todavía temprano cuando empezaron a llegar un montón de niños a la primera clase del año. El colegio había propuesto una actividad en alemán para los niños de siete años y, aunque solo llevaba un año vigente, estaba resultando todo un éxito. Poco a poco llegaban todos del brazo de sus padres y se despedían ansiosos ante la puerta. Después de un pequeño abrazo, no faltando un "Pórtate bien..." o un "Paso luego a buscarte", iban entrando uno a uno con su sonrisa indeleble en la boca. ¿Cual fue su sorpresa al llegar? Un Golden Retriever de mirada astuta los esperaba en una esquina al final de la clase. A su llegada este ni se inmutó. Los niños no daban crédito, ¿qué hacía un perro como aquel en su clase de alemán? Ninguno se atrevió a decir nada y esperaron en cada sitio a la profesora. Cuando esta entró en la clase, caminó en dirección al perro. Solo entonces todos los alumnos repararon en un niño a su lado. Era de su edad y llevaba  unas gafas oscuras, cosa que les extrañó. El desconocido sostenía en sus manos un libro y solo su mano derecha, que recorría sus páginas, daba muestra de su existencia. Después de unos minutos, la profesora volvió a su lugar y el niño fue guiado por el perro a su asiento.

- Hallo an alle! - comenzó la profesora - hoy tenemos un alumno nuevo. Se llama Simón, y es un niño ciego. Ahora si no os importa, empezaremos la clase.

Y todos se quedaron expectantes ante Simón y su compañero, que esperaba sereno a su lado.

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¡Espero que os guste y que, a partir de ahora, nos leamos más a menudo!
Un saludo,

Alicia